Como fotógrafo nocturno que soy, y como casi nadie me aguanta, suelo salir sólo donde pida el cuerpo, la moto y el tiempo, duermo donde me pilla, da igual el lugar si vas preparado, y con la temperatura que hace en La Palma, unos 23 a 25 grados como norma, pues dispuse para hacer esta foto a altas horas de la noche, con viento para no variar, tierra negra volcánica y ni un alma en kilómetros, salvo alguna lagartija que otra.
Lo mejor de todo, la tranquilidad, las estrellas siempre se ven muy bien, alguna nube que otra,
Lo peor, que el suelo al ser de origen volcánico, es negro, y de noche, pfff, muy negro.