girasol escribió: ...he probado con el raw y no hay información ninguna. El motivo de subir la foto así, es porque le hice un procesado suave y esa falta de información en las altas, me pareció que le daba un toque de resplandor casi cegador, que se produce algunas veces con las primeras luces. Y por otra parte es que no me gusta saturar porque aparte de que no soy partidario de los HDR, estoy observando por ahí, que la gente satura mucho los colores y la verdad, quedan bonitos y llamativos, pero no me parecen reales, la naturaleza ha veces pone unos colores impresionantes, fuertes y brillantes, pero muy pocas veces, en la mayoría de los casos, las fotos tan saturadas no se corresponden con la realidad ni por asomo...
La idea del resplandor es muy buena sólo que creo, como te decía, que para mi gusto te has pasado un poquito del límite; un recercado más circular del sol hubiera resultado más natural sin perder el deslumbramiento, porque esas luces son así de cegadoras en la realidad. Pero vamos, la fotografía aunque pretenda reflejar la realidad, siempre es interpretativa y personal, por eso creo que hay que respetar todos los modelos y todas las interpretaciones, si eso es lo que se ha pretendido.
Jesús, no puedo estar más de acuerdo contigo respecto a la excesiva saturación de los colores y el aspecto irreal que representan los HDR que se suelen ver. Estoy contigo, a mí no me resultan bellos, todo lo contrario, suelen caer en una chirriante combinación de tonos cálidos y contrastes irreales. Además por su especiales luces se hacen mucho en nocturnas de calles y paisajes donde jamás se producen de forma natural así. Y ya ni te cuento el resultado con esos aberrantes filtros de densidad neutra de 10 pasos que provocan dominantes imposibles de corregir.
Es más que acertado pretender reproducir la realidad en toda su gama de matices tal y como la observamos o la concebimos, el HDR es sólo otra herramienta, como lo es la propia cámara. Pero la culpa no la tiene la técnica del HDR, que en sí misma no es ni mala ni buena, sino la de quien maneja esa técnica, su capacidad, su habilidad y sobre todo la formación visual que tenga esa persona y sobre la que apoya sus decisiones de intervención. Esa es la clave.