Qué tranquilidad sugieren tus bellas marinas, esos sutiles tonos, que a pesar de su delicadeza, adquieren una tremenda fuerza visual.
Cuantas más fotos veo por las redes forzadas, contrastadas y reventadas, más me gustan éstas. Felicidades, Tomás, por haber escogido este camino, nada usual y nada sencillo.