Los Barrerones es un lugar con carácter propio dentro de Gredos. Es un amplio collado que se alcanza después de una larga subida partiendo de la Plataforma; un puerto natural que te deja asomar al corazón del macizo y a su principal atractivo: El Circo de Gredos.
Con nieve la subida a Los Barrerones deja de ser de piedras, tierra y matorral y la larga y continua pendiente se convierte en una superficie alisada, continua y sin relieve. Lo que antes eran referencias claras como trazas del camino, escalones naturales o manchas vegetales se convierte en algo muy simple: una larga pala de nieve blanca donde una pequeña figura asciende bajo un cielo inmenso, en un lugar donde la soledad se hace más evidente, donde el invierno agranda las distancias, el sonido se amortigua, el paso se vuelve irregular y la mente solo le queda el sonido de la respiración y de la nieve al comprimirse bajo la suela de las botas.