ISO400 55mm f/5.6 1/2500
El oro negro gallego, ese manjar de paladares exquisitos (dicen) , para su extracción requiere de manos expertas y con pericia para luchar contra un gélido mar bravo, con una orografía pétrea esculpida a base del romper de las olas, y de romper alguna que otra vida si se descuidan...
Todo el litoral de A Guarda está perimetrado por rocas y desde el paseo litoral se puede ver como percebeiros y percebeiras, se adentran en el peligro para llevar a puerto percebe recién cogido.
En nuestro paseo nos detuvimos para observarlos, no sin una pinza en el estómago y un contener el aliento.
Esta foto tan solo pretende ser un pequeñísimo homenaje para ellos y ellas. Son verdaderos héroes y heroínas.