Supongo que luego de hacer la foto les comprarías unos churrillos porque te están mirando con cara de pocos amigos.

No sé si la tendrás con clientes haciendo cola y esperando que los chinos abran su macrotienda. La verdad es que han sabido los churreros dónde ir a poner el puesto, je, je.
La foto la veo con mucho ruido, Antonio, y así sin público y con tanto cemento por arriba (da la impresión de estar hecha en una gran ciudad) se me queda coja. Pero es solo mi opinión, la que el cansancio del viernes me permite.

Saludos, majete.