Paradojas de la vida... Esto es lo que me recordó esta foto en cuando la vi... En lugar de ser el acordeonista el que se esté moviendo y la gente se quede escuchando para luego recompensarle con alguna moneda, parece ser al revés: quien está a modo de estatua es el músico ambulante y, obviamente, la gente no se detiene...
Espero que os guste. Ésta fue uno de los descartes que realicé para el reto del mes pasado "ritmo"...
En fin, ya me contais con vuestros comentarios. Saludos.