Hace 27 años un vecino de Sonseca enamorado del séptimo arte comenzó a grabar una película de pistoleros, un western, con sonsecanos y sonsecanas haciendo de actores, pero circunstancias de la vida la fue aparcando. Por entonces, los aficionados cinéfilos usaban pesadas cámaras de vídeo, pero el material lo fueron guardando bien clasificado. Ahora están enfrascados en terminar la cinta, manejando tecnología más moderna y digital. Cuentan que sólo les queda rodar 4 escenas y el todo el trabajo de montaje.
Este domingo un muy nutrido grupo se juntó en el Prado de San Gregorio, junto a su ermita, para rodar una de las últimas, una boda de dos mejicanos. David y Rosa, novios en la vida real, se prestaron para hacer de contrayentes en la ficción. Para hacer esta foto, en un descanso les pedí que se besaran, para hacer usarla como cartelera, y entre bromas accedieron con simpatía.
Lo más bonito de este proyecto, es sin duda uno de sus objetivos, recaudar la mayor cantidad de dinero para la Asociación de Afectados por el Cáncer de Sonseca y Comarca.
También tengo que decir que ya hay creada mucha expectación para ver el resultado final. Seguiré contando.