"Antes, fue mayo por mi piel
mas, ¡Ay!,
que ahora sólo acierta
a restregar por ella espinos
y a escupir, sobre el añil de los sueños,
el pan ácimo de mil perfidias.
Mano que envilece
y mancilla todo lo que alcanza,
y en cada golpe,
enajena, una a una,
todas las promesas y sonrisas.
No logrará esa mano
ser mi dueña,
no quiero ser,
-no, no quiero serlo-
nunca más,
su esclava."
(Poema de Amelia De Querol Orozco, incluido en su poemario "En los arrabales del alma", editorial VL)