Bonito retrato, Miguel Ángel, con mucha fuerza, de una mujer de latitudes exóticas. Sin embargo yo no veo en su alma la tristeza, sí el cansancio del día a día más que el agotamiento, pero la tristeza no. Su expresión es seria, pero su mirada no está caída y aunque parezca perdida la tiene bien clavada en algo que le interesa; esa mujer si de repente se encuentra con algún conocido, te aseguro que te regala una sonrisa de aúpa. Es mi opinión, sólo mi opinión.
Me gusta el fondo azul que equilibra los tonos más cálidos del resto de la foto, por cierto con buena nitidez.