En alguna otra ocasión he subido alguna toma de esta tradición de algunos pueblos, siempre imprescindible en las fiestas de Colombres, como es el toro de fuego. Estos no generan polémica, ni tampoco son peligrosos como los que fotografía mi tocayo. Pero por alguna razón la gente, y en especial los jóvenes, corren delante del toro (dentro del cual solo hay otro par de jóvenes) como si les fuera la vida en ello, o pudieran quedar abrasados por los fuegos que desprende. Nada de eso puede suceder. Para el fotógrafo el único peligro es precisamente ser arrollado por esos jóvenes que huyen del toro. Pero no me resisto, y cada año hago un pequeño reportaje de este evento, y debo decir que los vecinos lo valoran porque lo ven en Facebook e incluso ilustra el librito de las fiestas del siguiente año.
Aquí una pequeña selección de este año. He elegido tres revelados distintos, creo que cada uno tiene su atractivo.